Leo la introducción de Miguel Sardegna –editor, junto con Mariana Alonso, de También el caracol– para La niebla del río, colección de narrativa de Doppo Kunikida.
Me llama la atención un pasaje citado del autor japonés. En su texto “Naturaleza insondable”, Doppo explora la posibilidad de precursores a su obra. Lo hace al enfocarse no en Koyo y Rohan, como explica Sardegna, sino en Wordsworth, el romántico inglés. En esta búsqueda, expresa que quizás “existiera algún estímulo” (12). Puede verse aquí la forma en la que Doppo establece un mapa que se desliga de lo nacional, de lo propiamente japonés. Ese es el procedimiento de búsqueda que termina operando en múltiples autores japoneses desde el siglo XIX.
En otro de los apartados, se explora cómo la literatura japonesa adopta autores europeos como brújula, como compás para poder establecer o reorganizar sistemas literarios. Quizás sea interesante explorar la cuestión de los precursores –pienso en el dialogismo de Bajtín, en la intertextualidad del estructuralismo francés, en Borges con “Kafka y sus precursores”– como forma dialéctica, como método de fricción y de comparación. ¿Cómo se establecen series que exceden lo nacional? ¿Cómo se articula, desde la lectura, lo nacional con lo extranjero? Me pregunto.
Acaso estos estímulos discursivos son los que cifran la magia de lo literario.